martes, 18 de noviembre de 2014

Texto académico: FORMA



FORMA

Silvia Janine Iturbe Ruiz
AS15611141

¿Cómo se interpreta la palabra forma?
Etimológicamente proviene del latín forma (figura o imagen) y tanto en latín como en español, tiene el sentido de modo, configuración, canon, disposición, entre otros. De ésta se derivan varias palabras más como: formar, formación, formal, formativo, conformar, conformación, deformar, deformación, informar, información, reformar, reforma y transformar.

La etimología de la palabra latina no es del todo clara, por una parte ésta puede estar emparentada con ferio, is, ire, ‘herir, sacudir, golpear’, así como con una raíz indoeuropea *dher- vinculándola a, pero no derivándola de, firmus (firme, sólido, fuerte), fretus (confiado, fiado de) fere (casi // ordinariamente // competa, enteramente) ferme (superlativo de fere).

Por otra parte, se relaciona con el griego morjή (cf. Amorfo, morfema), el cual se aplicó sobre todo al cuerpo humano y su bella forma. La conexión de la palabra griega y latina (morphé y forma) en el sentido de alguna trasposición de alguna de las dos en la otra, es aún digno de examen, sobre todo cuando se considera su significación, que es prácticamente idéntica. El préstamo se habrá producido, hipotéticamente por vía natral del griego al latín.

Desde la perspectiva lingüística el concepto de forma es muy variado, se utiliza para nombrar a la imagen perceptible del signo lingüístico, lo cual es el aspecto observable y verificable intersubjetivamente.
Éste concepto se emplea generalmente en parejas de oposición como forma y contenido, forma y funciónforma y substancia, así como gramática formal, descripción formal y formalización. Bloomfield la definía como un <<rasgo vocal recurrente que tiene significado>>.

Para Hjemslev, la substancia del contenido es el sentido informe, la masa mental amorfa, el pensamiento como substancia para una forma que no tiene otra existencia posible sino la de su ser substancia para una u otra forma (Hjemslev, 1971). Pudiendo considerar como substancia el contenido a todo lo que pueda ser objeto de un pensamiento (objetos psíquicos, ideas, conceptos). La substancia del contenido es, por lo tanto, el reflejo de los hechos del mundo exterior, igual para cada lengua, que estructura y fija de forma invariable también al traducir. Al contrario de esto, la forma  del contenido es el principio de ordenamiento y combinación característico para cada lengua que estructura y fija de forma invariable la substancia del contenido. La forma se proyecta sobre el pensamiento como <<una red que proyecta su sombra sobre una superficie indivisible>>. La substancia del contenido se manifiesta sólo a través de la forma del contenido.

Es posible hablar de la forma  de la expresión, la cual es el sistema fonológico de la lengua y de igual manera podemos hablar de la substancia de la expresión la cual es el material fonético. Louis Hjemslev distingue en el plano de la expresión de la lengua entre una forma y una substancia de la expresión; la substancia de la expresión se puede considerar como equivalente para todas las lenguas respecto del material fonético, inventario gráfico, entre otros aspectos. Pero ésta sólo existe a través de la forma de la expresión.

Según Humboldt, la parte intelectual (= mente-concepto) debería basarse en los mismos elementos en todas las lenguas. Junto a denominaciones de conceptos absurdos y relaciones vacías queda sólo poco espacio para las diferencias particulares de cada lengua. Las diferencias se producen por la diferente mezcla de fantasía y sentimiento, por la combinación incorrecta o insuficiente de las conexiones lógicas.

Según Saussure es competencia de la lingüística la región límite donde se unen el ‘sonido’ y el ‘pensamiento’, elementos de diferente naturaleza: <<ésta combinación produce una forma, no una substancia>>; <<la lengua es una forma, no una substancia>>. De acuerdo con esto, el sistema de fonemas de una lengua no depende de su substancia fónica, en la cual se realiza. La transmisión de información a través de diferentes medios parece confirmar dicha tesis; los rasgos estructurales de los fonemas no varían, las unidades lingüísticas son de naturaleza puramente relacional.

Es provechoso observar el símil que hace Saussure sobre el juego de ajedrez. Debe puntualizarse que la materia real de las que están hechas las piezas carece de valor para el funcionamiento de juego. Éstas pueden ser construidas por cualquier tipo de material, siempre que se tenga en cuenta que el material debe mantener las diferencias importantes de forma entre las piezas, en las condiciones en que normalmente se desarrolla el juego. Si se pierde o se rompe una de las piezas, podemos reemplazarla con algún otro objeto y establecer el convenio de que el nuevo objeto debe ser considerado a efectos del juego como la pieza que representa. La relación entre la forma de una pieza y su función en el juego se debe a una convención arbitraria. Una vez admitido que las convenciones o de interpretación son aceptadas por los jugadores participantes, el juego puede desarrollarse de igual manera con piezas de una u otra forma.

Además de la lingüística, en la cultura material así como en la cultura icónica las formas se visualizan y generan a través de diversas y complejas acciones de análisis y síntesis.
Cada cosa tiene muchas formas, según el aspecto formal o formalidad que consideremos como punto de vista sobre el que fijemos la atención: formas de tamaño, de color, de peso, formas espaciales (geométricas), formas materiales que lo componen (composición física, matemática o química), edad, situación, función, origen, finalidad, formas de relación con otras cosas (formas). Cada una de estas formas son los aspectos o cualidades que caracterizan a la naturaleza y a los objetos, y no podemos concebir ni visualizar nada que no tuviera forma o patrón. Y no solo referido a las cosas materiales, sino a los mismos conceptos.

“La forma es y son las relaciones que caracterizan y singularizan todo universo y toda existencia”.

Filippo Giordano Bruno de Nola
La forma nos permite identificar y definir la cosa o aquello a lo que nos estamos refiriendo. Es la respuesta a la pregunta, ¿qué es eso? ¿Para qué me sirve? y que se ha señalado como la esencia. En este sentido se pensaría que cada cosa tendría una sola forma esencial que no cambia mientras la cosa exista y otras formas que pueden ir cambiando gradualmente, hasta transformarse radicalmente. La forma permanente es el concepto o idea que nos da la posibilidad de agrupar las cosas, por su similitud en clases aunque en apariencia distinta (signo lingüístico).
 
Existe una filosofía basada en la forma, comprendida como idea que subsiste como esencia real e independiente de las cosas materiales, el platonismo. Éste es el modo de pensar que más ha influido en la cultura de Occidente: pues las ideas se consideraban objetos de la mente Creadora de Dios, y es lo que daba certeza, sentido y racionalidad al mundo.
 
El conocimiento verdadero viene así garantizado por la verdad inmutable y eterna pues está basada en la realidad divina.
 
Aristóteles discípulo de Platón, realizó una importante transformación del concepto de la idea platónica convirtiéndola en forma, así mismo, la consideró como la esencia de las cosas pero necesariamente manifiesta en la materia. Se podría decir que hizo bajar del distante cielo mental a los objetos de la mente, a las ideas, objetos de la visión de Platón.
 
Para el filosofo Macedonio, todo lo que cambia consta de “materia” y “forma” estos principios complementarios se explican en la teoría hilemórfica; y que equivalen también, respectivamente, a los de potencia (lo que una cosa puede llegar a ser) y acto (o lo que una cosa es).
 
Todas las cosas materiales surgen, cambian, se transforman (cambian de forma) decaen y desaparecen o resurgen en otras formas, permaneciendo siempre la materia como pura posibilidad. Por eso Aristóteles distingue entre lo que llama la forma substancial y las formas accidentales.
 
La forma substancial es la que permanece como esencia de las cosas y es lo que viene a representar el concepto que hace posible el adecuado conocimiento, mediante un proceso de abstracción e identificación que realiza el entendimiento separando las formas accidentales a través de la intuición especial (entendimiento agente) que hace posible el conocimiento de la realidad como tal.
 
Por eso durante la existencia de la cosa, permanece la forma substancial, lo que ella es, mientras que cambian las formas accidentales. Cuando la forma substancial desaparece, por degeneración, por corrupción, la materia va tomando diversas formas, puesto que las formas están jerarquizadas y ordenadas según el orden de la phisis o Naturaleza material, materia de la que todo proviene por generación y a ella vuelve por corrupción mediante la acción de las causas. Lo mismo que una planta con el agua y la tierra. Todo en un continuo movimiento y por eso es dinámica la Naturaleza material.
 
Solamente, según Aristóteles, hay un Primer Motor, inmóvil porque es Acto puro, que carece de materia, y que es la causa del movimiento de todos los demás seres. El movimiento como paso de la potencia al acto, necesita por eso de la materia como potencia de ser y capacidad de recibir sucesivas formas en el movimiento.
 
La temática de la comprensión de las formas, su descripción, definición, jerarquización y relación lógica, determinaron durante mucho tiempo las ideas y visiones del conocimiento científico. En virtud de que se consideraba que el conocimiento de las esencias era identificar las relaciones y diferencias de fenómenos, especies, seres temporalidad y naturaleza.
 
Sostenía Aristóteles que no se piensa sin imágenes, y que con imágenes simbólicas se hace la ciencia, las ideas (imágenes y formas mentales) son las más evidentes manifestaciones de la inteligencia humana, por extensión se puede definir a las formas simbólicas a través de su significación, que también se da por convención (convencional) trasciende la imagen, objeto, lugar, acontecimiento, va mas allá de lo representado. Su significado depende de su contexto cultural, social, generacional y de género, Estos significados se dan a través de formas signicas, son presencias que refieren ausencias, están expresados en la forma o implícitas en ellas, el espectador necesita el conocimiento de una clave o convención de las mismas (referencias y referentes). Claro ejemplo de formas simbólicas son los emblemas nacionales, los uniformes, los atavíos, las insignias, las señas, el hábitat.
 
Ha sido necesario mucho tiempo y paciencia para que la valoración del conocimiento empírico tuviera su lugar en la construcción del conocimiento científico.
 
Ya no es sostenible el valor de las esencias inmutables, dados los conocimientos científicos que tenemos hoy día, tanto acerca de la Naturaleza, como del ser humano y sus sistemas de conocimiento. No obstante se mantiene su interés por varias razones:
 
· Por el peso histórico de la tradición filosófica, mantenida, sobre todo por quienes conceden al conocimiento humano la capacidad de llegar a la esencia de las cosas.
· Porque responde a la estructura lingüística en la que se dice comprendemos la realidad según el esquema de sujeto - predicado. En la que los sujetos son las sustancias, las cosas y su concepto la esencia, y los predicados las formas accidentales o conceptos subordinados.
 
La apatía académica o dificultad para superar esta estructura básica del pensamiento hace que se restrinjan otras posibilidades y solo se interprete la realidad según las estructuras lingüísticas, y también lógicas, este dogma convoca a los filósofos contemporáneos a la histórica misión de esa ciencia para el estudio de las limitaciones del habla.
 
Forma: Es la posible versión de acciones organizativas; de cohesiones dinámicas coherentes, donde las fuerzas son activadas y distribuidas en el espacio-tiempo.
 
El código de la naturaleza fue visualizado por el supremo creador a través de formas matemáticas. Galileo Galilei.
 
Pier Luigi Nervi explicó que: la forma y la naturaleza son el conocimiento que heredamos de la arquitectura estructural del cosmos.
 
Características de la forma:
* Su constitución es la resultante de la organización de los elementos que componen al objeto, si se alterara el orden o suprime algún elemento que afecte su/s función/es y su significación el objeto, fenómeno, circunstancia… deja ser, transformándose en otro/s por su distinta constitución en contraste con la original.
 
Formas Simbólicas
El concepto símbolo deviene del griego σύμβoλoν y éste del latín symbŏlum, el símbolo es la forma de exteriorizar un pensamiento o idea, expresar incluso temáticas abstractas, así como el signo o medio de expresión al que se atribuye un significado convencional y en cuya génesis se encuentra la semejanza, real o imaginada, con lo significado.
 
 
Formas sin referente (atemáticas) son: las que no representan algo concreto pero su composición es de tal armonía y de singular coherencia que despiertan interés y admiración.
 


* Tamaño frente a (escala): el tamaño depende de la relación y comparación entre una forma y otra. Así, pueden establecerse formas de mayor tamaño, si se compara con otra de tamaño menor. Se puede hablar de formas grandes y pequeñas cuando se trata de diferenciarlas, refiriendo al contexto y a la unidad de medida referida.

* La configuración o apariencia son conceptos morfológicos que describe conjuntos de objetos ordenados según una disposición más o menos perdurable, que mantiene de modo durable sus dimensiones y posiciones relativas. La noción se aplica sólo a estructuras elementales como superficies, siluetas, puntos, o manchas; lo aparente siempre es el producto de percepciones inmediatas y superficiales equivalentes a una opinión (doxa).
Finalmente, resulta viable encontrar concepciones de forma en diferentes campos semánticos a demás de la lingüística, entre ellos la filosofía, la arquitectura, las matemáticas, la anatomía, entre otros. Estas concepciones muchas veces pueden verse relacionadas unas con otras pues como podemos darnos cuenta, los dos campos que abarcamos en éste trabajo, la lingüística y la filosofía comparten aspectos como la diferenciación entre lo que es forma y lo que es substancia.

REFERENCIAS

HJEMSLEV, Louis (1971). Prolegómenos a una teoría del lenguaje. Madrid: Gredos
DE SAUSSURE, Ferdinand (2008). Curso de lingüística general. México: Fontamara
MARTINET, André (1969). Lingüística – Guía Alfabética. París: Anagrama
MARTINET, André (1974). Elementos de lingüística general. Biblioteca Románica Hispánica. Madrid: Gredos
DUCROT, Oswald / TODOROV, Tzvetan (1978). Diccionario enciclopédico de las ciencias del lenguaje. España: Siglo XXI
WERNER, Abraham (1981). Diccionario de la terminología lingüística actual. Madrid: Gredos.
LYONS, John (1973). Introducción a la lingüística teórica. Barcelona: Teide
LYONS, John (1981). Lenguaje, significado y contexto. Barcelona-Buenos Aires: Paidos
HERSCH, Jeanne (1969). El ser y la forma. Buenos Aires: Paidos


ANEXOS
¿Por qué has elegido este tema?
Porque una de las materias que más me gustó cuando estudié la licenciatura en lingüística es Lexicografía donde tuve oportunidad de revisar una de las metodologías de investigación que más ha llamado mi atención como profesionista.
¿De dónde partiste para empezar a escribir?
En primer lugar, pensé en un concepto que me interesaba abordar e investigar, con lo que me di a la tarea de investigar fuentes bibliográficas y conocimientos previos que tenía sobre el tema.



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