"Aproximaciones
a la educación virtual" Hernán Gil
Ramírez
Silvia Janine Iturbe
Ruiz
AS15611141
La educación virtual
se ha constituido en una opción que las instituciones educativas empiezan a
explorar, como parte de su proyección académica. Aquí se incluye en primer
lugar, una síntesis sobre las posibilidades que
ofrecen los medios virtuales, como base para su desarrollo. Luego, se
presenta una serie de elementos relacionados con sus características,
la tecnología a usar y los
requerimientos básicos. Finalmente, se plantea la necesidad de incluir las estrategias metacognitivas, como
un apoyo fundamental para apoyar el aprendizaje
a través de los medios virtuales. No obstante considerarse el
ciberespacio como invisible y artificial, éste existe y puede accederse a él
libremente, para transmitir información, desde cualquier lugar del mundo y de
manera instantánea, a través de los cables de fibra óptica, de los satélites o
de las líneas telefónicas, que conforman las rutas de las actuales redes de
computadoras. “... desde el punto de vista práctico el ciberespacio es un
microcosmo digital en el que no existen fronteras ni distancias, ni autoridad
central...” (Joyanes, 1997; 16) y al que puede acceder cualquier persona que
esté conectada a la red. Es decir, el
ciberespacio es un medio electrónico donde confluyen datos, programas y usuarios,
y en el que de manera virtual, se puede manipular todo tipo de información existente en formato digital, constituyéndose en “... un
nuevo universo paralelo, creado y sostenido por líneas de comunicación y redes
de computadoras que enlazan a través del mundo...”. (Joyanes, 1997: 124). Desde
esa perspectiva, los nuevos espacios virtuales, facilitan la implementación de una educación
con cobertura global, libre de la tiranía del espacio físico y de las
limitaciones de las opciones locales para el acceso al conocimiento[1] .
Dicha opción, por lo tanto, hace posible la comunicación a escala mundial, y
facilita el acceso a grandes volúmenes de información de manera rápida y
oportuna.
Unido a lo anterior,
a través de las redes de computadoras y específicamente de Internet, es factible
flexibilizar la educación, permitiendo su acceso a un mayor número de
estudiantes, independiente de la edad, el sexo, la ubicación geográfica, los
horarios y los calendarios[2] .
Además, se hace viable la presentación de programas académicos que puedan ser
construidos y reconstruidos de acuerdo a los intereses y necesidades
particulares de los estudiantes, facilitando así, la puesta en marcha de un
proceso de aprendizaje permanente, el cual es demandado por la actual sociedad
del conocimiento. Lo anterior potencializa la capacidad de ofrecer, a través de
éste medio, el aprendizaje personalizado, en el cual el estudiante desarrolle
sus capacidades creativas e innovadoras, en un proceso centrado en el
aprendizaje y no en la enseñanza. De igual manera, la posibilidad de establecer
mecanismos de ajuste permanente, que respondan a la dinámica del entorno y del
momento, permiten contribuir en la formación de
estudiantes con acceso a un aprendizaje oportuno y confiable, y a la vez
con formación orientada hacia niveles de
competencia global. Por lo tanto, tomando como referencia lo planteado
por Contreras (1995), la educación basada en
las nuevas tecnologías de la comunicación y la información, permite que el
estudiante aprenda de manera individual y a su propio ritmo, que acceda de
manera oportuna y libre a la información según sus necesidades, que use el tiempo de manera más
eficiente, que tenga información más clara y concisa y que decida cuándo y
desde dónde estudia.
Lo anterior, permite plantear que la educación
virtual requiere que el estudiante sea autodisciplinado, responsable, que use
efectivamente su tiempo, y además que desarrolle habilidades de búsqueda y
selección crítica de la información. Las nuevas tecnologías de la
comunicación y la información permiten establecer un modelo de aprendizaje que
le permita al estudiante descubrir y ser un
agente activo, lo cual, como lo plantea Tapscott (1998) “... Esta
combinación de una nueva generación y nuevas herramientas digitales nos forzará
a volver a reflexionar sobre la naturaleza de la educación, tanto en contenido
como en la forma de entrega...” (Tapscott, 1998: 119). Además, la interacción a
través de las redes, tanto con los textos como con los profesores y con los
otros estudiantes, se debe caracterizar por el hecho de hacer que el proceso de
aprendizaje sea agradable y productivo y no aburridor e improductivo. Ahora
bien, el medio más propicio para esa interacción, es sin lugar a dudas la Web,
portadora de una gran base de información y con una amplia cobertura de
usuarios en el ámbito mundial. Y que gracias a los actuales y venideros
avances, tanto en la tecnología del hardware como la del software, harán
posible además de la interacción, el desarrollo de aplicaciones “inteligentes”,
en formatos que estimulen todos los sentidos y las potencialidades de los estudiantes.
De igual manera, la educación virtual requiere
como premisa, garantizar a los estudiantes un
aprendizaje activo y personalizado, en el cual puedan equivocarse en
privado, gracias al uso de los medios virtuales y la simulación, haciendo los
procesos de aprendizaje “...tan divertidos como cualquier juego de computadora,
que empezarían, con el tipo de metas..., que darían cabida a diferencias de
personalidad (las cuales afectan la forma en que las personas aprenden) y que
les permitirían cometer errores sin que se sientan humillados [3] (y
de esta forma buscar explicaciones al porqué y que esto los motivara a
pensar).”(Schank, 1997: ix) Educación virtual La educación virtual es aquella
“... donde profesores y alumnos se encuentran en lugares geográficos distintos
durante el desarrollo del curso... el proceso de enseñanza-aprendizaje no se
lleva a cabo mediante interacción directa (cara a cara); sino a través de
diversas tecnologías
de telecomunicaciones, redes electrónicas y multimedia.” (1) La educación virtual se centra en la
responsabilidad del alumno en el proceso aprendizaje. El alumno debe
buscar información e interactuar con los contenidos de su curso mediante la
tecnología, desarrollar su juicio crítico y tener la iniciativa de aprender
continuamente todo aquello que sea esencial durante el proceso para cumplir con
las intenciones educativas. Además, se apoya en el desarrollo de equipos de
colaboración a través de la red, para que compartan experiencias y se apoyen
mutuamente en el desarrollo de su proceso de aprendizaje, supliendo de alguna
manera la no presencialidad física. Entre las características principales de la
educación virtual están: 1. Es un sistema de
enseñanza-aprendizaje, que se operacionaliza a través de tecnología de
telecomunicaciones y redes de computadoras. 2. Facilita a los alumnos el acceso programas académicos, ofrecidos en
cualquier lugar del mundo. 3. La
cobertura de sus programas académicos es global. 4. Es un modelo educativo que está centrado en el aprendizaje
colaborativo, a través de los servicios de las redes de computadoras. 5.
El profesor es básicamente un facilitador de
ambientes de aprendizaje. 6. El estudiante
aprende por sí mismo y a su propio ritmo, a través de la red, interactuando con sus compañeros, sus profesores y
con los textos. 7. Hay flexibilidad tanto
temporal como espacial. 8. Debe haber una
permanente retroalimentación sobre el desempeño del alumno, lo mismo que una
respuesta inmediata a las consultas.
Metacognición
y aprendizaje virtual Ahora bien, uno de los grandes interrogantes esta en
definir cuál o cuáles
son las estrategias de aprendizaje apropiadas para la implementación efectiva
de la educación virtual, es decir que competencias son necesarias para que un
estudiante aprenda a través de un medio virtual, en este caso Internet. A este
respecto, es viable plantear que el desarrollo de estrategias metacognitivas
por parte el estudiante, cuando aborda el aprendizaje, es una opción que se
puede implementar, pero que sin lugar a dudas requiere que se adelanten
investigaciones en tal sentido. No obstante, las investigaciones hechas a la
fecha, dan resultados positivos en campos como la lectura y las ciencias, en el
sistema de educación “tradicional”. La metacognición da cuenta del conocimiento y
el control que los individuos desarrollan sobre sus procesos cognitivos. Con
relación al efecto del uso de estrategias metacognitivas, en el proceso de
aprendizaje, Baker (1995) plantea que estudios realizados “...han demostrado
que la metacognición desempeña un papel importante en la efectiva comprensión y
retención de los textos.” Y esto es válido para todas las áreas relacionadas
con los procesos cognitivos. Como lo plantea el mismo Baker (1995), “... las
habilidades metacognitivas son aplicables no sólo a la lectura sino también a
la escritura, el habla la escucha, el estudio, la resolución de problemas y
cualquier otro dominio en el que intervengan procesos cognitivos”. La
metacognición
comprende de una parte, el conocimiento sobre la cognición y de otra, la
regulación de la cognición. Con relación al conocimiento
sobre la cognición, Flavell (1981) citado por Baker (1995), plantea que el
saber cognitivo tiene relación con la capacidad de reflexionar sobre nuestros
propios procesos cognitivos, lo mismo que con la capacidad de sujeto para saber
cuánto, cómo y porqué realiza las actividades cognitivas, lo mismo que con las
características propias del sujeto que aprende, la especificidad de labor
desarrollada y las estrategias desarrolladas para el cumplimiento de la misma.
Con relación al uso de estrategias para el control de los esfuerzos cognitivos,
el mismo Flavell, plantea que “... Entre esas estrategias están las de planificar nuestros
movimientos, verificar los resultados de nuestros esfuerzos, evaluar la
efectividad de nuestras acciones y remediar cualquier dificultad y poner a
prueba y modificar nuestras técnicas de aprendizaje.” (Baker, 1995: 22) Ahora
bien, la implementación de las estrategias metacognitivas debe tener en cuenta
la edad, y el nivel de formación académica del estudiante y los objetivos del
aprendizaje. Si bien es cierto, como lo afirma Baker (1995), que hay una
relación entre la metacognición y el desempeño escolar, se
hace necesario establecer qué relación existe entre el proceso de aprendizaje a
través de un medio virtual, en este caso Internet, y la metacognición. Y cómo,
el desarrollo de las estrategias metacognitivas puede contribuir a mejorar los
procesos de aprendizaje a través de Internet. El enseñar a los estudiantes el
desarrollo de estrategias metacognitivas, puede contribuir de manera directa, a
que los estudiantes adelanten los procesos de aprendizaje autónomos que demanda
la educación virtual. Como lo sostienen los psicólogos, apoyados en los
planteamientos de Vygostky “...la mejor forma de lograr estos objetivos es
transferir gradualmente a los jóvenes la responsabilidad de la regulación.”
(Baker, 1995: 23) y ello se logra a partir de la interacción social con otros,
bien sea presencial o como en este caso en particular, virtualmente. Ahora
bien, desde esta perspectiva, se requiere que las propuestas de educación
virtual, garanticen que los profesores conozcan la metacognición para
contribuir de una manera más efectiva en el proceso de aprendizaje de sus
alumnos. Y además que a los estudiantes se les enseñe previamente, la forma de
desarrollar las estrategias metacognitivas que le permitan desarrollar un
aprendizaje más productivo. Las estrategias metacognitivas permiten que el
estudiante desarrolle una actividad autoregulada con el objetivo de planificar
el proceso de búsqueda en las nuevas fuentes de información y de solucionar
problemas, en un proceso controlado y evaluado permanentemente, de forma tal
que le permita medir su éxito o su posible fracaso, para establecer los
correctivos apropiados en la acción cognitiva, de acuerdo a los resultados
obtenidos. Por lo tanto, se plantea entonces que las
estrategias cognitivas deben ser un punto de referencia de los procesos de
aprendizaje en la educación virtual.
Reflexión
Si bien, existen experiencias educativas
exitosas, no hay fórmulas infalibles que conduzcan a todos los docentes, con la
misma certeza, por ello es necesario consolidar una ruta solida de
conocimientos y actitudes para el desarrollo sano y armónico de los estudiantes
que les permita alcanzar el perfil deseado de egreso de cualquier nivel educativo.
Es por ello que considero importante destacar
los aspectos plausibles y los que aún faltan por trabajar dentro de la
educación en línea.
Hablar de una lectura crítica es dar cuenta y
reflexionar sobre lo que se lee antes de asumirlo como una verdad absoluta, por
lo que, en este texto, veo una perspectiva de la educación en línea que
engrandece a este modelo educativo a cosas que aún no se han conseguido.
[3]En
ningún sistema educativo los estudiantes
deberían sentirse humillados. Sin embargo es
hasta cierto punto favorable, ya que el estudiante aprende del error sin que
nadie lo juzgue. Así
mismo, considero que más que un punto a favor, es en contra debido a que cuando el
estudiante se enfrenta a la sociedad para ejercer su profesión, le cuesta trabajo socializar sus
conocimientos y competencias adquiridas debido a la falta de retroalimentación por parte del docente y del compañero que podría comentar y ayudar a resolver dudas.

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